En un contexto en el que las Administraciones intensifican su control sobre las actividades empresariales, el compliance se ha convertido en un elemento fundamental para las empresas de transporte. Desde la gestión de flotas hasta la contratación de personal y la relación con clientes y autoridades, contar con un programa de cumplimiento normativo sólido no solo evita sanciones, sino que también fortalece la reputación y la eficiencia operativa de la empresa.
¿Qué es el compliance y por qué es importante en el sector del transporte?
El término compliance proviene del inglés “to comply”, que significa “cumplir” o “ajustarse a la normativa”. En términos legales, supone la implementación de políticas, procedimientos y controles internos destinados a asegurar que la empresa cumpla con todas las leyes, regulaciones y estándares éticos aplicables a su actividad.
El compliance se diseña como un mecanismo preventivo: no se trata solo de reaccionar ante las sanciones, sino de evitar en primer lugar que ocurran a través de la supervisión y la planificación estratégica. Prevención que se premia por partida doble, pues no sólo reduce las posibilidades de que se produzcan incidencias, sino que atenúa o incluso exonera de las responsabilidades legales que se pudieren exigir en consecuencia.
Marco normativo aplicable a las empresas de transporte
El sector del transporte es objeto de un marco regulatorio amplio, complejo e interdependiente de origen múltiple -comunitario, nacional o incluso autonómico- e incidencia en un gran abanico de ámbitos: modalidades especiales del transporte terrestre (como la normativa ADR o el transporte intermodal); leyes laborales que regulen la jornada de los trabajadores, incluyendo los Reglamentos sobre tiempos de conducción y descanso o tacógrafos digitales; peculiaridades fiscales y contables y disposiciones ambientales.
Implementar un programa de compliance integra todas estas obligaciones y garantiza que la empresa las cumpla de manera sistemática, dotando a la empresa de credibilidad y predicamento frente a los clientes y la propia Administración.
Componentes de un programa de compliance
Todo programa de compliance que se precie debe incluir los siguientes elementos:
- Evaluación de riesgos: con identificación normativa, priorización y análisis de vulnerabilidad según el impacto potencial.
- Elaboración de políticas y procedimientos internos, bien manuales de operaciones y procedimientos o protocolos, entre otros.
- Formación y concienciación al personal, con fórmulas adaptadas tanto a las peculiaridades de los puestos directivos como a los puestos sin mando.
- Sistemas de control y auditorías internas periódicas, incluyendo el registro y descarga de los tacógrafos digitales.
- Canal de denuncias y protección de denunciantes para cuantos conflictos pudieren producirse en la empresa.
- Supervisión y responsabilidad del programa, designando un Compliance Officer encargado.
Ventajas y desventajas
Visto lo anterior, se comprende que el compliance ha dejado de ser una opción para convertirse en un mecanismo indispensable para las compañías, incluyendo las del sector del transporte. Un buen plan de compliance es un activo estratégico para cualquier empresario, pues a la par que reduce los riesgos, mitiga las posibles responsabilidades legales en que se pudiere incurrir, y abre el camino a posibles incentivos y certificaciones, aumentando la reputación de la empresa a nivel público y privado.
Tras la inclusión en el Código Penal en el año 2010 de la responsabilidad penal de las personas jurídicas, los programas de compliance bien diseñados se han traducido en sentencias absolutorias a empresas por los hechos cometidos por sus propios empleados.
Dicho esto, definir un programa de compliance puede ser todo un reto, más aún en el caso del transporte por carretera, donde la normativa de nicho requiere un alto nivel de especialización para comprender su engarce a los distintos niveles, y debe tenerse en cuenta la repercusión de las tecnologías y el software para su mejor aprovechamiento a efectos preventivos.
EN VALLEON ABOGADOS acompañamos a las empresas de transporte ante los múltiples desafíos legales que enfrentan. Nuestro equipo de expertos en Derecho del Transporte dispone de las herramientas y las habilidades necesarias para diseñar un plan de compliance ajustado a las necesidades de todos los operadores, tanto de transporte de mercancías como de viajeros.
