¿Puedo obligar a un conductor a realizarlo?

Son los convenios colectivos los que marcan la posibilidad en un momento determinado, de someter al personal de conducción a la realización de una prueba de este tipo.

“El conductor de un autobús escolar da positivo en cocaína”, “La Policía Local denuncia al conductor de un autobús que iba drogado”, “Los pasajeros de un autobús alertan del comportamiento del conductor, que quintuplicaba la tasa de alcohol”. Son sólo unos ejemplos. Los medios de comunicación se están haciendo eco en los últimos meses de varias noticias relacionadas con los positivos en alcohol y drogas en el ámbito del transporte de viajeros.

Por desgracia, como decimos, son muchos más los casos que están saliendo a la palestra y que, consecuentemente, han abierto el debate acerca de la necesidad de regular esta cuestión, pero, ¿cómo? Es decir, ¿de qué manera podemos en un momento determinado obligar a un conductor a someterse a una prueba de este tipo sin vulnerar con ellos su más elemental derecho a la intimidad? La respuesta pasa sin duda alguna, por lo que así prevean y establezcan los correspondientes convenios colectivos de aplicación.

Y es que, con el objeto de garantizar la seguridad de los empleados y cómo no, de los propios usuarios del transporte público, de así preverse en aquellos, las empresas podrían someter a su personal de conducción a la práctica de pruebas dirigidas a constatar un eventual consumo, con ciertos límites, claro está (recordemos que, en casos como el que exponemos, están siempre en juego dos intereses, los individuales del conductor y los colectivos o generales del resto). ¿Y cuáles son pues, esos requisitos que como empresarios hay que cumplir para poder obligar a un con-ductor a realizarlas? A grandes rasgos diremos que (pues el propio carácter sensible del tema no permite afirmar con rotundidad, ni definir un procedimiento en términos generales), además de así venir previsto en los correspondientes acuerdos colectivos, que los controles se efectúen siempre de forma aleatoria (a excepción de aquellos casos de evidente sintomatologia), sobre el conjunto de los trabajadores, que no resulten nunca reiterativos en el tiempo o, al menos, no se reproduzcan más de una vez al año, y sobre todo cumpliendo una premisa básica, cual es la necesidad siempre de preavisar de forma fehaciente acerca de la posibilidad de ser sometidos a este tipo de pruebas y el periodo en concreto durante el cual, podrían ser realizadas. Además de esto, en el caso de existir representación de los trabajadores, igualmente habrá de ser informada acerca de esa decisión o en su defecto, a los sindicatos firmantes del convenio.

Ante todo, sepan que en caso de positivo por alguno de sus conductores, podrán adoptar frente al mismo las correspondientes medidas disciplinarias, moderadas éstas en función de la gravedad de la conducta infractora, así como teniendo en cuenta el entorno y circunstancias en concreto, en que aquella se produzca