“Se calcula que a diario, más de 230,000 menores utilizan el transporte escolar para ir al colegio y volver después a su casa, según los últimos datos de la DGT”0. 

Ello unido a la prácticamente nula e inexistente siniestralidad vial hacen del transporte escolar y de menores un medio de locomoción seguro. El transporte escolar y de menores se encuentra permanentemente en observancia por los diferentes organismos (léase, entre otros, DGT y los diferentes servicios de Inspección del Transporte Terrestre, tanto Estatal como Autonómicos), y así, son habituales los controles que en este sentido, se ven sometidos los vehículos y las empresas de transporte dirigidos precisamente, a verificar el cumplimiento de las diferentes normas y disposiciones aplicables a este sector concreto de la actividad del transporte.

Consecuencia de lo anterior, uno de los puntos que es objeto de constante observancia por los agentes y las Administraciones Públicas, al igual que el tema del acompañante sobre el cual, ya desarrollamos en el número anterior, es el relativo a la antigüedad de los vehículos.

¿Y que dice la norma es este sentido?

Pues bien, la respuesta la encontramos en lo que a este respecto establece el Real Decreto 443/2001, de 27 de abril, sobre condiciones de seguridad en el transporte escolar y de menores, en su artículo 3. Y así, “como regla general, sólo podrán prestarse los servicios comprendidos en el párrafo a) del artículo 1, y adscribirse, en su caso, a las autorizaciones de transporte regular de uso especial, aquellos vehículos que no superen, al inicio del curso escolar, la antigüedad de 10 años contados desde su primera matriculación”. Pero, ¿a qué tipo de servicios se refiere el precepto? Sin duda alguna, hablamos de la antigüedad de los vehículos adscritos a servicios de transporte público regular de uso especial de escolares por carretera. En tales casos, como bien señala el mencionado precepto, la edad máxima de aquellos, al inicio del curso escolar no podrá ser superior a 10 años, computados desde la fecha de su primera matriculación, Ahora bien, corno en la mayoría de las cosas, a la regla general le sigue la excepción, y así, conforme se señala inmediatamente a continuación, “se admitirá la adscripción de vehículos de antigüedad superior, siempre que se cumplan conjuntamente” una serie de requisitos. ¿Y cuáles son esos requisitos? Por un lado, “que el vehículo no rebase la antigüedad de 16 años contados desde su primera matriculación, al inicio del curso escolar”. Por otro lado, “que el solicitante acredite que el vehículo se venía dedicando con anterioridad a la realización de esta misma clase de transporte, o bien presente el certificado de desguace de otro vehículo que en el corriente curso escolar o en el anterior hubiese estado adscrito a una autorización de transporte regular de uso especial de escolares”. En definitiva y para terminar, los transportes objeto de esta norma no “podrán ser realizados por vehículos cuya antigüedad al comienzo del curso escolar, contada desde su primera matriculación o puesta en servicio, sea superior a 16 años”, considerándose a efectos de ese cómputo “el día 1 de septiembre como fecha de inicio del curso escolar”.